Los cepillos de dientes no son un invento reciente. El uso de artilugios para el cuidado dental se remonta a épocas lejanas; civilizaciones antiguas como los babilonios y los egipcios ya hacían uso de barras confeccionadas con hilo de caña para mantener la higiene oral. Hoy en día, el cepillo de dientes se ha convertido en un producto indispensable, presente en cada casa y de consumo habitual.

EL CEPILLO DE DIENTES ACTUAL Y SU IMPACTO MEDIOAMBIENTAL

En la actualidad, el cepillo dental es un producto que ha evolucionado para hacerse más higiénico, moderno y tecnológico, que presenta diversas características para adaptarse a las necesidades de cada consumidor y mejorar sus capacidades. Sin embargo, pese a la gran variedad que presenta, el cepillo habitual está fabricado en plástico en su integridad; desde el mango hasta las cerdas, compuestas de nylon.

Si bien es cierto que este material dota de higiene y resistencia a los cepillos, también supone un gran problema para el medioambiente. Por su tamaño, puede parecer que el cepillo de dientes no sea una gran amenaza para el planeta, pero debemos reconsiderar la magnitud del problema: en España, se fabrican cada año 160 millones de cepillos dentales (el equivalente a más de dos toneladas de plásticos) y la vida útil promedio de un cepillo de dientes es de tres meses. A lo largo de su paso por la tierra, cada persona desecha cientos de cepillos que, en muchas ocasiones, acaban en el medio natural, lo que provoca la destrucción de ecosistemas con su degradación.

LA ALTERNATIVA A LOS CEPILLOS CONVENCIONALES

Afortunadamente, en los últimos años se han desarrollado alternativas respetuosas con el medioambiente y, entre ellas, los cepillos de bambú se han instaurado como el referente de la higiene dental y de la sostenibilidad.

El bambú presenta una gran variedad de beneficios frente a otros materiales gracias las características de esta planta tan especial:

  • Son un producto completamente higiénico gracias a las características naturales de esta planta hidrófila y antimicrobianas. Esto garantiza la salud del usuario, pero también supone una ventaja para su cultivo, ya que generalmente no requiere de tóxicos como pesticidas.
  • Los cepillos de bambú se componen exclusivamente de productos naturales, por ello son biodegradables y reducen la contaminación de océanos y del suelo.
  • El bambú es una de las plantas más sostenibles que existe en el planeta; solo necesita unos meses para alcanzar su tamaño definitivo. Además, esto permite que se pueda cultivar de forma sostenible sin invadir y destruir hábitats.
  • Son resistentes. Los cepillos de dientes de bambú duran tanto como cualquier cepillo de plástico.

Sin duda, los cepillos de bambú presentan numerosas ventajas frente a los problemáticos cepillos naturales y son el paso natural a una vida más consciente.

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